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viernes, 13 de mayo de 2016

#9meses Episodio II

“¿Pero que coño estoy viendo?”
Esa era la pregunta que una y otra vez acudía a mi cabeza la noche del pasado miércoles viendo el programa sobre el embarazo de Samanta Villar que emite Cuatro.
El anterior capítulo fue medianamente interesante. De verdad tuve la sensación de saber cómo le había ido el primer trimestre de embarazo a esta periodista. Al fin y al cabo, eso es lo que nos han querido vender con la publicidad que han emitido. Nauseas, estreñimiento, primeras ecografías… un embarazo normal, tampoco vamos a engañarnos. Pero era el suyo y era emitido por televisión. Se podía vender y muchos estábamos dispuestos a comprarlo como entretenimiento ligero. Nos encontramos con la sorpresa de que iba aderezado con historias sobre concepciones y formas de crianza que nos parecerían atípicas. Bueno, vale. Quizás un primer trimestre no da para una hora de programa. Se puede entender. Show must go on.
Pero en el segundo episodio de esta trilogía… ¿qué cojones ha pasado? Se supone que Samanta Villar nos va a vender su experiencia con el embarazo. ¿Y qué hemos sabido  de este segundo trimestre? Pues que sus retoños dan patadas, que ya no tiene nauseas y que tiene que comprarse ropa que le sale por un pico. Y se acabó el programa. ¿De verdad a eso se reduce un segundo trimestre de embarazo? Porqué a mí me ha dado para darle vida a un blog, y tengo pene y no fue mi hígado el que se movió de su sitio.
Cortito, muy cortito en lo que respecta al embarazo de la periodista. Publicidad engañosa. Y en esta sociedad de consumo esa es una de las cosas que más me enfadan.
Pero en este episodio, la salsa venía por otro lado.
Samanta nos hace una introducción con su reflexión acerca de cómo quería ella su parto y lo saturada que se había visto buscándolo en internet.
1.- No vale informarse por internet de todo. Es mala táctica. La mierda abunda. Y te lo dice un tío que tiene un blog.
2.- Seguiré diciendo que si la gente recurre a internet es porque el sistema sanitario y sus profesionales no está cumpliendo con su trabajo. El usuario debe salir debidamente satisfecho e informado de la consulta. Pero así nos va en este país.
Pero esta introducción es la excusa perfecta para sacar en la televisión y darle publicidad a una superhipermegagilipollez. El parto loto.
Esto es básicamente una fumada que viene a decir que la placenta es el octavo chakra. Y a partir de ahí ya nos liamos en cosas como que no se puede cortar el cordón porque rompemos no se qué tríada mística, que está de puta madre comerse la placenta o trozos de ella, o que hay que darle las gracias a la placenta mientras la preparas y aderezas con sales, hierbas y demás (para que no huela a podrido en días posteriores). Añadir aquí que me he reído como hacía mucho tiempo que no me reía con lo de darle las gracias. No voy a entrar a cuestionar ni explicar porqué es ridículo darle las gracias a una placenta. Ya que es evidente que esto son creencias prácticamente religiosas. Así que no responden a razonamientos lógicos. Si no quieres que se rían de tus creencias, no tengas creencias tan graciosas.   
Pero sí quiero resaltar algo que considero muy importante y que entre el zumo y zumo de placenta pasa desapercibido en el programa. Esta mujer nos cuenta brevemente uno de sus partos anteriores. También con toda esta parafernalia, claro está. Sólo que salió mal. La pobre perdió el conocimiento y acabó en el hospital. Por lo que cuenta, es posible que por la pérdida de sangre. Ahí, nos cuenta ella lo traumático del hospital. Del poco respeto que le tuvieron poniéndole de loca como poco, etc, etc, etc. Pues mire usted Señora Parturienta Mística. Poco le dijeron y como se ve, no fue efectivo. Porque el trabajador de ese hospital posiblemente se haya encontrado una tarde de los más normalita con que de buenas a primeras le meten por la puerta de urgencias a una mujer con trabajo de parto inconsciente y perdiendo mucha sangre. Que haya que transfundirla y no tengamos de ella ni el puto Rh. Que tengamos una historia clínica deficiente o inexistente y que encima tenga que lidiar con cuestiones místicas que ríete tú de la mitología de El Señor de los Anillos. Ese trabajador (médico, matrona, auxiliar, celador…) se agobia. Y mucho. Porque cree que te vas a morir Parturienta Mística, y que tu hijo es posible que también. Y que sólo su buen hacer pueden cambiar eso.
Ese tío se va a cagar 7 millones de veces en los muertos de Buda y de su puta madre. Y se le van a cerrar los chakras. Y si te mueres, o muere tu hijo, él no va a dormir durante varias noches. Porque va a ser otro recuerdo de mierda que le va a atormentar durante lo que le queda de vida. Así que sí, Parturienta Mística, perdona al personal sanitario si se lleva las manos a la cabeza contigo. Porque para eso ha estudiado, para ver de un solo golpe todos los posibles peligros que conlleva un parto.
A posteriori, cuando tu vida y la de tu hijo hayan sido salvadas, podrás ponerlos de carniceros y violadores en la televisión para que haya más casos como el tuyo. Cobarde. Eres una cobarde. Tus creencias son inviolables para ti hasta que ves la muerte de cerca. Entonces sí. Entonces la medicina de los hospitales si funciona. Eres el equivalente de poner un pararrayos en el campanario de una iglesia. ¿Qué confianza tiene en su dios el cura de esa iglesia?
Por cierto. Parir en una piscina de plástico con agua clorada y potable del grifo o de botellas de pvc es lo más natural, místico y energético del mundo. Sed gilipollas si queréis. Pero sed coherentes joder.  
Pero no estuve echando bilis toda la hora del programa. También vimos una familia “poliamorosa”. En resumen. Gente que tiene más de una pareja sexual y a veces viven todos juntos y a veces no. Tienen hijos y los crían (40 horas de parto en casa sin analgesia. Eso es coherencia. Irresponsable, pero coherente). Y son aparentemente sanos. De hecho, me gustó mucho la definición (en inglés) de una de las madres de la niña que vemos. La define como feliz, sana y equilibrada emocionalmente. Una definición perfecta. Aquí, en España, la frasesita suele ser “¿Tú ves a tu hijo feliz? Pues ya está”. Ya lo de sano y sobretodo emocionalmente estable para otro día.
Mientras, vemos como Samanta pregunta acerca de los derechos legales y de paternidad en estos casos. Bien por la periodista ahí. Nos pone en evidencia. Cuando en España aún existen engendros que cuestionan las familias homosexuales, en otros países están a años luz en cuestiones legales y sociales. Así nos va.
Otro minipunto para la periodista. Su mención a los peligros de la toxoplasmosis y como evitarlos. Nunca está demás pues aún hay gente que no los tiene en cuenta.
Y ahora la mierda que todos queríamos. Sí. Embarazada y prostituta. Po toma. Ya sabíamos todos que existen las perversiones y los pervertidos. No vamos a asombrarnos de esto. Una embarazada prostituta vende. Si es de mellizos, como se le deja claro a Samanta, pues te forras. Lo que me sorprende, es la fría equidistancia con la que se trata el tema. Es prostitución. No entiendo porque usar el eufemismo “trabajadora del sexo”. Eso no esconde la realidad. Las caritas del novio y de la embarazada dejan claro cualquier pregunta que pudiera hacer la periodista o cualquier comentario de la sexóloga que visitan (que la sexóloga es pa echarle de comer aparte).
Puedo entender que la labor periodística es informar lo más objetivamente posible. Pero este espacio ya nos ha mostrado la opinión de Samanta en muchas ocasiones. Hay espacio para la reflexión. ¿De verdad era imposible condenar mínimamente la práctica de la prostitución? Con ello no censuras a quién la ejerce, porque seguramente se ve obligada a ello por las circunstancias que sean. Pero no podemos sacar la prostitución (de una embarazada encima) en la televisión en prime time como si fuera lo más normal del mundo.  La prostitución existe. No tenemos que ocultar eso. Pero una cosa es ser consciente y otra muy diferente no sentir rechazo hacia una práctica que denigra tanto al ser humano y banalizarlo yéndonos juntas a comprar lencería sexy para embarazadas prostitutas.
Joder. Es que es un poquito duro como para trivializarlo y rematar la escena con un chistecito como hace Samanta.
Y para finiquitar el post, la tontería de moda. Ponerle electrodos a tu marido en la barriga para que empatice contigo cuando te llega la hora del parto. Bien. Mi resumen al respecto es: Si con tu mujer gritando de dolor, llorando, apretando los dientes, resoplando, sudando, con la cara demacrada y con su vida y la de tu futuro hijo en juego durante horas y horas…  aún así no empatizas con ella… tío, tienes un problema que unos electrodos en la barriga no van a solucionar.

Sólo dios sabe que nos puede deparar Samanta para la próxima semana.      

16 comentarios :

  1. No sé si me han dado muchas ganas de verlo o me las has quitado todas de golpe. Los embarazos, las madres y los niños en general están de moda, es lo que veo y lo que vende. Lo malo de las modas es que vale todo, lo importante es la audiencia y ya lo de la conciencia y el buen hacer queda aparte. Ayyy con lo positivo que sería para muchas madres un poco de buena información y lo que nos cuelan. Genial post, te has ganado una seguidora.

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    1. Muchas gracias. Es cierto que la maternidad parece Trendig Topic actualmente. Y claro, el efecto "exploitation film" está ahí.
      Un saludo.

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  2. Aún no veo el programa pero el post mr ha parecido genial. sigo tu blog desde que lo compartieron en el grupo. Esperando el siguiente!!

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    1. Pues si puedes, tienes que verlo. Hace falta algo de coprofagia televisiva para que apreciemos aun más los buenos libros. ;)

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  3. Aún no veo el programa pero el post mr ha parecido genial. sigo tu blog desde que lo compartieron en el grupo. Esperando el siguiente!!

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  4. Tengo que ver el programa pero ya, al menos tercero que supongo que será el último, para hablar con propiedad.
    Creo que lo he comentado en algún blog más, yo lo definiría como morbo, audiencia y rebuscado.

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    1. Pero le añades un embarazo de mellizos y lagrimitas de embarazada en las ecografías y el parto y todo queda superdulce. (Guiño-guiño-codazo-codazo).
      Un saludo

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  5. Qué asco me ha dado, Aritz de mi vida, ¡qué asco!
    Lo de la prostituta es indignante y la condescendencia de Samanta resulta vomitiva.
    Pobre niño...
    Lo del poliamor no lo veo bien, pero en comparación con lo de la prostimum del novio panoli me parece relativamente suave.
    Y la del parto loto... Si soy yo el profesional sanitario que la atendió la vez anterior, llamo a los servicios sociales.
    Ahora, que cometa la asquerosidad de echar un trozo de placenta al batido, ya está a la orden del día y lo entiendo como lo menos asqueroso del programita del miércoles.
    Yo nunca había visto nada de esta tía y como no me gustaba nada de lo que emitían, fiándome de lo que todos contabais de la semana anterior, la puse.
    Nunca mais.

    Besos, sol

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    1. Lo de Aritz ha sido un provocación tan gratuita... me estás buscando... ;)
      Respecto al programa... veré la tercera parte porque me gusta recordar la asquerosidad de tele de este país para valorar mucho más Netflix. Porque si no fuera por los libros e internet, me hubiera metido a emo hace mucho.

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    2. Jajajaja es cierto, ¡no recordaba a tu popular tocayo!

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  6. yo tambien hablaba de esto... lo único que no veo es la prostitución lo demás al fin y al cabo son maneras de ver la maternidad que realmente no hacen daño. La " mistica" tiene un parto en casa y es respetable. El poliamor, debe ser maravilloso para cuadrar horarios, los electrodos son caprichos pero la prostitución... no, personalmente no lo apruebo.

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    1. Lo del parto en casa es un buen debate que tendremos que afrontar tarde o temprano. ¿Hasta que punto podemos los padres poner en riesgo la vida de nuestros hijos con nuestras decisiones? Son seres individuales y su vida está tan protegida como la de cualquiera.

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  7. Muerta me quedo... Llevo 7 años sin ver la tele en España y parece que la cosa se desmadra más y más. Lo preocupante es que si emiten estas mierdas es porque hay gente a quien le gustan.

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    1. Lo único decente de ver hoy día en la tele española es El Ministerio del Tiempo y TVE quiere cancelarla.
      No vaya a ser que tengamos una serie entretenida y con la que culturizar a los jovenes y se pongan a pensar más de la cuenta.

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  8. Pues por chocante que pueda parecer y aunque comprendo que, a priori pueda provocar rechazo, una mujer, embarazada o no, sique siendo dueña de su cuerpo y tiene derecho a elegir libremente ejercer la prostitución. Es peligroso empezar a decir qué puede y qué no puede hacer una mujer por el hecho de estar embarazada. Parece que el cuerpo de las mujeres siempre perteneciese a otro!

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    1. No es dexirle qué puede o no hacer con su cuerpo. Si no el tratar la prostitución con la misma naturalidad que ir al cine. Se que no deja de ser subejtivo, pero las caritas de los implicados en el documento gráfico lo dicen todo.
      Un saludo.

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