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sábado, 21 de enero de 2017

De gente sin hijos.

Llevo fuera de juego en el blog más tiempo del que me gusta por una serie se motivos personales que me han llevado a varias conclusiones, y una de ellas la puedo plasmar aquí.
Tengo un niño. Lo tengo desde hace casi dos años. Y lógicamente mi vida no es la misma. Juego menos a videojuegos, leo menos libros y cómics, ver una peli con mi mujer es una odisea, ver un capitulo de una serie es algo digno de celebrar y el simple hecho de salir en familia superando todas las barreras arquitectónica que te puede presentar el llevar un carrito debió de ser uno de los 12 trabajos de Hércules.

Hasta ahí, todo normal. Es lo que toca con un cachorro. Lo que jamás llegué a pensar es que nuestro sistema social estuviera tan ridículamente diseñado para que el hecho de tener hijos sea una tarea mas épica de lo que ya es. Y no es por el sistema, si no por la gente que lo compone.
Parafraseando a Los Simpsons, nuestra sociedad está diseñada para ser un varón de entre 20 y 40 años en plenitud de facultades físicas y mentales, con dinero para gastar sin reparar en ello y por supuesto de actitud vividor-follador. Todo lo que no sea dar ese perfil, es estar jodido.
Si en vez de hombre eres mujer, lo tienes más jodido. Hombre por encima de 40... ofú! Ya estás en la picota y más te vale ir retirándote discretamente a tu cueva. Mujer por encima de 40? ¿Cuándo te van a hacer abuela? Mujer con hijos... no importa ni la edad. Más vale que los niños sean ya grandecitos porque como a su madre le haga falta trabajar para comer os aseguro que poco la van a ver. Padre de familia? Lo que se espera de ti es que las "obligaciones familiares" sean cosa de tu mujer que para eso eres el macho alfa y para eso puedes (debes) pegarte horas y horas trabajando y que cuando llegues a casa no veas a tus hijos ni en la cama por miedo a despertarlos.

¿Lo peor de todo esto? Que son la gente que te rodea, tus amigos y compañeros de trabajo, los que engrasan este sistema para que funcione como una apisonadora. No hay conciliación familiar en este país porque la gente ni repara en ello ni le importa hasta que les toca expresamente a ellos.
Yo por suerte tengo un grupo pequeño y férreo de amigos muy locos e incondicionales que jamás han puesto la más mínima pega a los avatares que me condiciona el ser padre aún siendo yo el único con prole. Pero por desgracia no me relaciono con ellos todo el tiempo.
Asi que, amigo, si lees esto, hazte a la idea de que estamos solos.

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